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Viaje a Kiev :)

¿Cómo llegar a Ucrania?

Andando  Siguiendo GRs hasta Polonia o Bulgaria  y de allí, preguntando el camino  Unos 3500 km… Calculad el tiempo que tardéis vosotros mismos 

En avión. Con Ukrainian Airlines vuelo directo desde Madrid a Kyiv Boryspil por alrededor de 240€ solo 2 veces por semana. Con escala desde Madrid desde 200€. Puedes volar con otras compañías lowcost hasta Polonia, Rumania o Bulgaria y de allí – en tren hasta Lviv o Kyiv u otras ciudades del Oeste o Centro de Ucrania. Cada vez elegimos otra ruta según lo que nos sale más rentable  Entre aprox. 4 horas, si el vuelo es directo y hasta 24hs si hay transbordos.

En tren. Cambiando trenes por toda Europa. Entre 5 días y una semana aprox.

En autobús. Desde Madrid hasta Kyiv con paradas en varias ciudades de Ucrania del Oeste. Unos 3 días

En coche. Por la ruta que elijáis. Unos lo hacen en 2 días y medio. Yo prefiero ir parando por el camino, así que creo que tardaría unas 2 semanas 

En barco. Hasta Istanbul, Turquía, o Gdansk, Polonia, y de allí – en otro transporte. Nunca hemos hecho esta ruta, pero supongo que se puede organizar

¿Dinero?

Moneda ucraniana es Gryvnia, UAH. Su curso es 1€ = aprox. 30UAH.

Lo podéis cambiar en el aeropuerto o estación de trenes/autobuses en la ciudad donde lleguéis. Unos 20€ para empezar. Luego id buscando el mejor cambio; de momento no hemos descubierto ninguna regla de cómo averiguar dónde es el mejor cambio: algunas veces son bancos, en otras ocasiones son entidades privadas y en otras ciudades, es típico cambiar dinero a VALIUTCHIKI en la calle (hombres que no llevan ningún distintivo pero todo el mundo sabe que ellos cambian dinero; no os dan ningún justificante ni tampoco os piden documentación).

En bancos hay que presentar el pasaporte, en entidades privadas no os exigen nada y si os decidís cambiar dinero a los hombres en la calle, mi consejo es que preguntéis a los locales y que os dirijan.

Muchas veces sale bastante rentable pagar con Visa, aunque aún no son muchos los sitios donde se puede hacer, pero cada año es más y más común. Siempre tenéis que saber qué tipo de cambio y qué condiciones tiene vuestro banco.

Clima

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  • Clima: impredecible y depende mucho en que parte de Ucrania estáis. Pero por regla general, en invierno hace entre 0º y -20º, sensación térmica depende de viento y humedad que haya, a veces puede llegar a -30º o menos! Primavera: con mucha agua, por la lluvia y por la nieve; pero muy bonita, porque sale sol muy a menudo y aparecen primeras florecitas. Verano: igual de caluroso que en España, pero hay lluvia más a menudo y por la noches refresca. Otoño: muy bonito  pero también con lluvias. Mejor época para ir – para mi, invierno, así se nota muchísimo contraste con España (no hablo del norte de España, porque es más o menos parecido), pero si no os gusta el frío, Mayo, Junio o Septiembre.

Viaje a Punta Cana

  • iStock
    • CompartirVuelve al veranoAhora que las Navidades están a la vuelta de la esquina, y que el frío (sí, qué horror) se ha instalado en nuestras vidas, ponemos rumbo a tierras más cálidas. ¿Cómo suenan unos días de descanso, sol, playa y relax junto a tu pareja? Vuelve a sacar tu ropa veraniega y acompáñanos en un viaje a Punta Cana para dos.
  • playa punta canaiStock‘Verano o infierno’No es la primera, ni la última vez, que escucharás hablar de que el Caribe, en invierno, es siempre una buena opción. Después de cumplir con todos los compromisos familiares que exige la Navidad, te proponemos que te escapes al paraíso con ese ser querido que te ‘aguanta’ durante todo el año. Sí, porque la República Dominicana y sus playas son el paraíso. Allí siempre es ‘verano o infierno’, como dicen los locales para diferenciar entre los agradables 25 o los sofocantes 30 grados.
  • playa punta cana en pareja sin todo incluidoiStockPunta Cana #sinpulseritaEl contar con un aeropuerto internacional ha hecho que cruzar el charco se haya democratizado, y sea un sueño alcanzable para todos. Punta Cana suena a ‘todo incluido’, a pulserita, a turistas a millones… Pero hoy no hablaremos de eso, sino de cómo planificar tu viaje romántico siendo el perfecto antiturista, o #sinpulserita.
  • playa Cap CanaiStockCap Cana, puro lujoSi Punta Cana se fundó siendo el sueño del empresario Frank R. Rainieri, que allá por 1969 construyó el primer hotel de la zona, el Punta Cana Club, Cap Cana le siguió los pasos creando otra zona diferenciada, principalmente, por adscribirse al más puro lujo y sofisticación. Cap Cana, ubicada también en pleno corazón del Caribe, se construyó como un destino de élite con casi cinco kilómetros de playas de arena fina, un exclusivo puerto deportivo, campos de golf -entre ellos uno diseñado por Jack Nicklaus, considerado por muchos como el mejor golfista de la historia- y por supuesto, los mejores spas y hoteles de cinco estrellas.
  • Eden Roc hotel punta canaEden RocEden Roc, nuestro destinoEs precisamente en Cap Cana, donde se encuentra nuestro destino. El único Relais & Châteaux de todo el país, Eden Roc. Se ha renovado recientemente y dispone de más de 30 suites con piscina privada, inspiradas en las casitas campesinas dominicanas. En cada casa, los arquitectos y diseñadores Marina Nova y Carlo Belgir han sabido plasmar lo mejor de los hoteles europeos con los colores del Caribe como inspiración. Ipads para controlar luz, temperatura y sonidos; amenities de Acqua di Parma, altavoces Bosé… Imagina un Wisteria Lane, o esa calle perfecta a la caribeña con agradables vecinos y trabajadores que se trasladan por la propiedad con caddies. Aquí, el lujo prima por encima de todo.
  • punta cana eden rocEden RocSólo para dosPara viajar en plenas fechas navideñas, entre el 22 de diciembre y el 8 de enero, han lanzado el pack ‘Just the two of us‘ que incluye planes como una cena romántica en la playa, con camarero privado, una botella de champagne, un ramo de rosas rojas y antorchas como decoración, toda ella amenizada durante una hora por un trío de música caribeña. También podréis disfrutar de un masaje en pareja de 50 minutos, seguido de otro facial de 30 minutos con vistas a la laguna, para terminar con un jacuzzi y burbujas. Cada noche, cuando llegues a la habitación te esperarán pétalos de rosa y velitas… Si esto no es la mejor luna de miel improvisada, que baje Dios y lo vea.
  • scape park punta canaiStockUn poco de aventuraSi sois una de esas parejas de culo inquieto que no contempla el quedarse tirado a la bartola durante una semana, también en la zona de Cap Cana podréis visitar el Scape Park. ¿El plan? Salir un poco del hotel y disfrutar de unas dosis de aventura, mezcladas con entretenimiento y cultura. Desde sobrevolar el Caribe y su vegetación en una vertiginosa tirolina, hasta pasear por la naturaleza en caballo.
  • cenote hoyo azul punta canaiStockNaturaleza y cultura¿Nuestro tour favorito? La Ruta Eco-Cultural, que incluye la visita al cenote Hoyo Azul y una expedición a la cueva Iguabonita, para terminar en la impresionante cascada Farallón, que desciende desde unos 75 metros de altura hasta una laguna ideal para refrescarse. Todo ello montado en un 4×4 ‘safari style’, mientras entras en contacto con la cultura dominicana y los sobrecogedores contrastes de la zona. Además, conocerás la historia del país visitando réplicas de las antiguas casas de los indios taínos, los conquistadores españoles y los antiguos campesinos. ¡Sacad vuestro lado más aventurero!
  •  punta cana Isla SaonaAlamyIsla Saona, el cielo en la tierraSeguramente habrás oído hablar de Isla Saona. Arenas blancas, aguas de un azul inimaginable, kilómetros de palmerales… El mismísimo Cristobal Colón, en su segundo viaje a las Américas, la nombró como la Bella Savonesa. Sí, esta isla dominicana es lo más parecido al cielo en la tierra. Se encuentra en la zona sureste del país, y es la más grande de toda la República Dominica.
  • barco a isla saonaAlamyLlegando a Isla SaonaPara visitarla, hay que trasladarse a la zona de Bayahibe. Desde allí, salen decenas de excursiones en catamarán o pequeñas embarcaciones que visitan la isla. ¿Lo malo? Que la gran mayoría ofrecen un concepto de fiesta, alcohol y baile, que dista mucho con la imagen que tenemos de lo que realmente sería un paraíso. No obstante, hay dos opciones para visitar la isla de forma privada. La primera pasa por acercarse a los pescadores del puerto y a los guías que encontrarás al llegar a Bayahibe, y ahí acordar un precio por el traslado a la isla. La segunda, y más fiable, es llevar la excursión programada con unos días de antelación.
  • PlayaTaoPlayaTaoPlayaTao, un escenario ideal para el amorLa empresa Santo Domingo Vacation D’ Elite dispone de lanchas para recorrer la costa dominicana de forma privada. Te llevan a comer al beach club PlayaTao, el único en toda isla Saona. Una mesa frente al Caribe, pescados y mariscos frescos del día, champagne… ¿Pensando en hincar rodilla? Esta es tu mejor baza.
  • barco Capitan gringo punta canaAlamyA tu ritmoOtra opción, bastante conocida en la zona, es Capitán Gringo. Allí ofrecen el Tour Isla Saona Privado. ¿Lo bueno? Tú eliges la embarcación, qué hacer, dónde ir y por supuesto, todo ello a tu ritmo y horario elegidos.
  • excursion pepe el lanchero punta canaiStockUn día lleno de experienciasOtra idea para pequeños grupos, de no más de seis a ocho personas, es contratar la excursión con Pepe el Lanchero. La principal ventaja es que sales temprano, por lo que evitas las hordas de turistas de las demás compañías con catamaranes. Pararás en el Parque Nacional del Cotubamaná; te bañarás en piscinas naturales; harás snorkel en Canto Playa; visitarás el pequeño pueblo de Mano Juan, interesante por sus casitas de colores y la artesanía local y por su centro de recuperación o ‘santuario’ de tortugas…  Y comerás una parrillada de langosta en plena playa Pepe, una zona que solo visita esta compañía, por lo que te aseguras de que, como mucho, te encontrarás con tus compis de grupo.
  • Hard Rock Punta CanaHard RockPunta Cana como una ‘rock star’Si, a pesar de todo, quieres alojarte en la zona de Punta Cana, vamos a proponerte que lo hagas al más puro estilo de una rock star. ¿Dónde? En el hotel Hard Rock. Lo sentimos, aquí sí que te pondrán una pulserita nada más hagas el check-in, pero, como en todas partes, dependiendo del color tendrás más o menos servicios en tu all inclusive. Eso sí, nosotros vamos a por todas, a sentirnos leyenda del rock en pleno Caribe reservando una suite presidencial.
  • En la Rock Star Suite hard rockHard RockEn la Rock Star Suite¿Cómo te quedas si te contamos que tiene 159 metros cuadrados, comedor con barra de bar, un baño con ducha de doble alcachofa y un jacuzzi para dos? Además, también cuenta con un asistente personal, servicio de habitaciones 24 horas con los platos icónicos de Hard Rock, y hasta un dispensador de bebidas premium dentro de la habitación. Con esta categoría de habitación, también tendréis acceso a una piscina privada y zonas de la playa para vosotros solos.
  • Hard Rock punta canaHard RockServicios de primera claseSi te quedan ganas de salir de tu habitación, aprovecha para probar toda la oferta gastronómica del hotel, que cuenta con restaurantes italianos, un brasileño, un asiático, un mexicano o un asador de carne. El Hard Rock también tiene un impresionante casino, un spa con el circuito más completo de hidroterapia del Caribe y, de miércoles a sábados, pone a tu disposición la discoteca Oro Night Club, todo un must en Punta Cana.

Viaje a Sídney

Qué hacer con solo una semana para viajar a Australia


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Es cierto, cuanto más tiempo tengas, mejor. Pero también hay muchas personas que pensando de esa manera jamás han viajado al continente. Y lo que se han perdido.

36 horas en Santa Clara, la ciudad del Che


Qué hacer con solo una semana para viajar a Australia
La playa Bondi en Sydney, Australia (master2 / Getty Images/iStockphoto)

BLAIRE CONSTANTINOU09/10/2018 07:00Actualizado a09/10/2018 10:28

Cuando se habla de viajes y aparece Australia como posible candidata, siempre hay uno que dice: “cuidado, para viajar a Australia necesitas dos semanas como mínimo”. Y otro que dice: “si solamente en el vuelo de ida y vuelta ya gastas dos días”. Y es cierto. Una semana es muy poco tiempo para viajar a Australia. Pero es que, siendo sinceros, para conocer bien Australia necesitarías nacer varias veces. Y ni así.PUBLICIDADAds by Teads

Sin embargo, no me cabe ningún tipo de duda que merece la pena cruzar medio mundo y pasarse más de 20 horas en un avión para conocer este extraordinario país. Yo lo hice y no me arrepiento nada. Piensa que Australia es un destino mastodóntico que cuenta con una superficie de 7.692.024 km2. Se dice pronto. Es el 6º país más grande en extensión del mundo. Es más grande que Europa enterita. Está claro que en una semana no podemos recorrer Australia, pero, ¿y si, para empezar, nos concentramos solo en una parte?…

Vista aérea, Newcastle, Australia
Vista aérea, Newcastle, Australia (BrendanSomerville / Getty Images/iStockphoto)

En qué parte enfocarse la primera vez

Y es que es absolutamente cierto, insisto: lo mejor es tener más de una semana para poder viajar a Australia. Y más de dos. Y más de tres. Incluso una eternidad. Pero este mundo no es ideal y no siempre podemos elegir. Yo tuve una semana y no me lo pensé. Bueno, sí me lo pensé, pero rápidamente me dije: “o lo haces ahora o puede que nunca lo hagas”. Y me lancé a la piscina.

Pero, claro, si tienes una semana, no hay que ser muy avispado para entender que hay que concentrarse en una sola parte. Una mínima parte. Y así me puse a buscar consejo y a informarme qué era lo mejor, por qué parte debía empezar. Por eso puede que te sirva este artículo. Si te encuentras en la misma situación que yo y no dispones de tantos días, aquí va un consejo fundamental: no intentes abarcar mucho y visita una sola zona durante los pocos días de los que dispongas. Pues sí, te propongo enfocar tu viaje de una semana a Nueva Gales del Sur. La capital es Sydney.

Lo primero es el vuelo

Como decía, la capital de Nueva Gales del Sur es Sydney, por lo que buscaremos un billete de avión entre España y esta ciudad. Como ya sabes, si buscas una opción barata, lo ideal es que tengas flexibilidad en las fechas. Si tienes las fechas cerradas, lo normal es que te suba mucho la tarifa. Recuerda que estamos hablando del hemisferio sur. Es decir, que los meses entre diciembre y febrero es cuando el verano se muestra en todo su esplendor. Es la temporada alta. Y es lo de siempre: mucho turista y altos precios. Por ello, es recomendable visitar Australia tal vez durante los meses de septiembre y noviembre, cuando ya brilla el sol y el ritmo del país es más calmado. El otoño, entre marzo y mayo, también es una buena época.

No hay vuelos directos a Sydney desde España. Lo normal es una o dos escalas. Más es demasiado. Ten presente que son entre 20 y 30 horas de vuelo en función del número y el tiempo de estancia en las escalas. El precio de ir y volver te saldrá entre 800€ y 1.100€, aunque depende de varios factores. Si encuentras una oferta por debajo de los 800€, cógela, es una magnífica oportunidad. Si es por encima de los 1.100€, paciencia, ponte una alerta de vuelo y espera, ya te llegarán nuevas ocasiones.

Vista aérea de la bahía de Sydney, Australia
Vista aérea de la bahía de Sydney, Australia (Katharina13 / Getty Images/iStockphoto)

Por qué Nueva Gales del Sur

Nueva Gales del Sur está ubicada en la parte sureste de Australia. Es la más interesante para un viaje de estas características. Para empezar, tiene unas playas magníficas (su costa es incluso más larga que la Costa Oeste de los Estados Unidos), bosques tropicales (que alcanzan la costa en Port Stephens) y el Outback (el interior), donde sugiero visitar sin falta el parque nacional Worimi. Y todo está a menos de tres horas en coche desde Sydney.

Aquí tienes una pincelada rápida del itinerario: un vuelo nocturno para ver el amanecer sobre el puerto de Sydney, luego cuatro días en la ciudad de Sydney (dos al inicio, dos al final) y tres días explorando la región de Gales del Sur. Incluso, apurando mucho, se podría añadir un vuelo corto (menos de una hora) a las playas de Byron Bay y Lord Howe Island. Lo dicho, con una semana puedes hacer un gran viaje y esto es lo que no deberías perderte por nada del mundo.

Sydney los primeros días

Para aprovechar al máximo el viaje – en este caso más que nunca – es aconsejable comenzar bien pronto por la mañana en el puerto de Sydney, donde podrás ver las principales atracciones: la imponente Ópera, el Royal Botanic Garden y el puente del Puerto, ya que están unos al lado de los otros a lo largo de la costa. Apúntate también el Circular Quay (luego daré más detalles).

Una vista aérea del puerto de Sydney, Australia
Una vista aérea del puerto de Sydney, Australia (courtneyk / Getty Images)

La Ópera de Sydney (The Sydney Opera House) está adornada con vidrio templado de Francia (tan templado que no produce reflejos) y alberga el órgano de acero más grande del mundo (el último organista que tocó allí era el de la Catedral de Notre Dame). Se trata de un teatro con un aforo para 550 personas, que en su totalidad pueden ver perfectamente el escenario, sin estorbos. Eso sí, para entrar es requisito fundamental reservar un tour guiado, cuya entrada te recomiendo que conserves para conseguir descuentos en taquilla.

Un aviso: hasta que tu reloj biológico se ajuste al de Australia, te despertarás muy pronto por la mañana, por lo que es una magnífica idea contemplar el amanecer desde la Ópera de Sydney. Poder contemplar la silueta de la Casa de la Opera cuando le golpea el sol por primera vez es una pasada. Y a la vuelta de la esquina te toparás con Mrs. Macquarie´s Chair, un gran banco de piedra (es un mirador) en el Royal Botanic Garden, desde el que hay vistas espectaculares.

En lo alto del Puerto de Sydney

Una buena manera de tener una visión global (360º) de la ciudad es reservar el Sydney BridgeClimb, visitado por más de 3 millones de personas al año. Es algo más que una experiencia. Es brutal, en serio. Es como visitar la ciudad desde el cielo. Las excursiones varían en duración: de 2.5 – 3.5 horas y parten a primerísima hora de la mañana hasta bien entrada la tarde. Solo llegar el primer día y tener el privilegio de observar esta puesta de sol desde las alturas, no tiene nombre.

Te suelen ofrecer un sombrero de béisbol, pero no está de más llevarse unas zapatillas de deporte, gafas de sol y – no te olvides – mostrar una enorme sonrisa en lo más alto, puesto que la guía te hará algunas fotos (ojo, las cámaras personales no están permitidas). No soy un fan de las alturas, me dan miedo, para qué engañarnos, por lo que pensé que me destrozaría los nervios subir tan alto. Sin embargo, enseguida descubrimos por qué es una de las experiencias más recomendables de Sydney. Si te pegas a la guía y mantienes la mirada fija al frente (no mires nunca hacia abajo), podrás pasártelo bien y superar el vértigo. Pero si no te la quieres jugar, coge el ‘tour’ más corto, en el que no has de salir del arco interior.

Visita en barco

El segundo día es mejor salir fuera del centro de la ciudad. Ten en cuenta que Sydney se mueve alrededor de un puerto, por lo que la forma más práctica de recorrerla es en un barco, ya sea en un crucero de lujo con cena incluida a bordo, en una excursión turística de un día o utilizando los ferries públicos. Todo depende de tus gustos (y tu presupuesto, desde luego). Pero todo lo puedes encontrar en el Circular Quay, un muelle circular. No tiene pérdida, lo verás allá donde veas bullicio, entre The Rocks y la Ópera.

Para exprimir el día todo lo que puedas y ver la mayoría de los lugares interesantes, te aconsejo este crucero: Captain Cook hop on, hop off. Dispone de una ruta con nueve paradas: incluyendo Luna Park, Manly Beach y el zoo de Taronga, durante la cual te acompaña un guía turístico que te va orientando todo el tiempo. Estos ‘tours’ están a la venta las 24 horas y se pueden comprar en el muelle. Además, si te interesa, al billete de crucero le puedes añadir un pase con descuento para el zoológico y el acuario.

Si lo que quieres es moverte en los ferries, la línea verde de Sydney Ferries va de punta a punta de la ciudad – por ejemplo para en Manly Beach o Darling Harbour – y tienen servicio durante 20 horas al día.

El zoo de Taronga

Jirafas en el Taronga Zoo, Sydney , Australia
Jirafas en el Taronga Zoo, Sydney , Australia (BackyardProduction / Getty Images/iStockphoto)

Canguros, koalas, echidnas, wombats y más 4.000 animales de 350 otras especies conviven en el zoo de Taronga a sólo 12 minutos en ferry de la ciudad. La entrada incluye el Sky Safari y las charlas de los guardas y varios espectáculos. Además, puedes agregar encuentros con muchos de los animales (jirafas, koalas, búhos y pingüinos) o ir detrás del escenario como el guarda del zoo del día. Recuerdo que en la gira “VIP Aussie Gold” llegué a mimar y alimentar a los canguros …y estuve muy cerca de los koalas. Joey, la cría de seis meses de edad, incluso salió de la bolsa marsupial para saludar.

La Bondi Beach

Bondi Beach: ¿por dónde empezar? Es posiblemente la playa más famosa de toda Australia. Te sentirás como transportado a una ciudad diferente a pesar de que está a sólo diez kilómetros del corazón de Sydney.

Bondi playa, Sydney
Bondi playa, Sydney (Matteo Colombo / Getty)

Hay una actividad que no puedes dejar escapar: el paseo por la costa de Bondi (Coastal Walk). Para optimizar el tiempo y sacarle el máximo partido a este camino por el acantilado, es aconsejable coger un taxi de madrugada hasta el barrio de Bronte. Piensa que la caminata dura unos 45 minutos entre las dos ciudades, por lo que en la mañana llegas a Bondi antes de que abran las tiendas, cuando sucede el maravilloso surgimiento del sol tras el océano con los surfistas remando en el horizonte. Inigualable.

Como es evidente, la playa ocupa el papel protagonista en Bondi. Tiene un kilómetro de largo más o menos y recibe muchos visitantes a lo largo del año. El tramo que está más al sur está generalmente reservado para el surf. De hecho, me apunté a la diversión de la playa con una clase privada de Let’s Go Surfing (las olas son pequeñas, perfectas para principiantes) y a continuación me comí un desayuno con tostadas y aguacate en una cafetería muy chula. Las calles aquí están repletas de cafeterías con productos de origen local, como la fruta de la pasión y los batidos de frutas.

Una piscina de agua salada

Bondi Icebergs Club, se trata de una piscina de agua salada a orillas del océano, Sydney, Australia
Bondi Icebergs Club, se trata de una piscina de agua salada a orillas del océano, Sydney, Australia (apilarinos / Getty Images)

Lo siguiente fue examinar a fondo las tiendas de ropa de playa que están de moda a lo largo de Gould y Hall Street. Un poco de shopping siempre viene bien. Eso fue antes de conocer el acantilado Bondi Icebergs Club, se trata de una piscina de agua salada a orillas del océano que atrae a los bañistas cuando hay fuerte oleaje. Las vistas desde la carretera son fabulosas. El clubhouse está abierto al público, por lo que puedes pasar un buen rato allá arriba – cóctel en mano – para disfrutar de las extensas vistas.

Los viñedos de Hunter Valley

A un par de horas al norte de Sydney está Hunter Valley. La región vitivinícola más antigua de Australia, donde existen más de 150 bodegas situadas entre colinas, enmarcadas por la Gran Cordillera Dividing y el océano Pacífico.

Los viñedos producen uva chardonnay, shiraz y semillon, un vino blanco ligero que fue nombrado el mejor vino infravalorado del mundo en 2015 por Wine Spectator. Gracias al enriquecido suelo volcánico, los productores regionales también se especializan en aceite de oliva, cítricos y quesos blandos, como el brie. Esto le da a la región un rollo Mediterráneo, pero con un toque moderno. Una buena opción es coger el Segway a través de los viñedos, sobrevolar la zona en helicóptero o jugar una partida de golf, todo, como está mandado, entre copas de vino. Eso sí, no te despistes y presta atención a los canguros saltando entre las viñas con la puesta de sol de fondo.

Las dunas de Worimi

El Outback es la parte interior. El corazón. La zona más desértica, árida e inhóspita de Australia, que cubre el 75 por ciento de su territorio. Una carretera, la Stuart Highway, lo atraviesa de norte a sur. Pero con poco tiempo, el objetivo ahora es explorar el remoto interior australiano más próximo a Sydney.

Las dunas de Worimi en Australia
Las dunas de Worimi en Australia (mikulas1 / Getty Images/iStockphoto)

Las dunas de arena más grandes de Australia están en el parque nacional Worimi (por la costa, a dos horas al norte de Sydney). Una vez allí, es posible montar en un quad, una tabla para la arena o subir a dunas de 40 metros con un Hummer. El Outback australiano se parece mucho al desierto del Sahara; ha sido escenario del rodaje de películas como “Mad Max” y “Priscilla Reina del Desierto”. Esta tierra aborigen está protegida, y tu guía marcará los puntos culturales significativos e incluso un naufragio histórico en un terreno siempre cambiante.

Avistamiento de delfines en Port Stephens

Siguiendo hacia arriba (hacia el norte) con el coche, a unas tres horas de Sydney, a través de una zona selvática y arbolada, llegas a Port Stephens, un escenario que recuerda a Kauai. Hay 26 playas de arena blanca, y es de tal calidad que cruje cuando la pisas. Si conduces hasta Fingal Bay y te animas a un poco de senderismo a través de la selva, la recompensa es impagable: playas vírgenes y solitarias a las que no se puede acceder en coche.

También es la capital de Australia para la observación de delfines, ya que más de 150 delfines nariz de botella (mulares) viven aquí durante todo el año. El arrecife de coral y las aguas transparentes hacen que sea sencillo avistar los delfines desde los catamaranes. Las ballenas jorobadas migran por esta zona de mayo a octubre.

Para acabar, las vistas desde monte Tomaree

Monte Tomaree, Australia

Sin duda hay un plan de senderismo por la selva. No únicamente porque se pueden ver echidnas y lagartos goanna, sino porque las vistas desde la cumbre son espectaculares. La visibilidad desde el monte Tomaree es tan brutal que los militares construyeron un fuerte aquí durante la Segunda Guerra Mundial para proteger la costa este de Australia.

Interesantes eventos a los que no se puede faltar

Apunta los eventos que cada año se celebran en esta parte de Australia. El día de Australia es el 26 de enero. La Ópera de Handa en el puerto de Sydney es en marzo y se sostiene en un escenario flotante; la Internacional Art Series de Sydney es en noviembre-enero en el Museo de Arte Contemporáneo de Australia y en la Galería de Arte de Nueva Gales del Sur. Y, por supuesto, las celebraciones mundialmente famosas de Noche Vieja de Sydney son dignas de ver.

Fin de año en Sydney, Australia
Fin de año en Sydney, Australia (zetter / Getty Images/iStockphoto)

El evento más importante de todos es el Vivid Sydney (26 de mayo a 17 de junio). Arte, comercio y tecnología se entrecruzan por toda la ciudad, donde se suceden discusiones y debates, actuaciones musicales y colaboraciones de todo tipo. Una de las maneras más emocionantes de vivirlo todo es en barco desde el puerto de Sydney y por toda la ciudad, incluyendo la Ópera de Sydney, donde todo se ilumina durante 23 noches consecutivas.

Este artículo es fruto de la colaboración entre La Vanguardia.com y Travelzoo, portal especializado en ofertas de viajes. Puedes acceder a Travelzoo aquí.

Viaje a Egipto


Tiempo de lectura 9 minutos

Nos liamos la manta a la cabeza para hacer el recorrido clásico de Egipto: cuatro días de crucero por el Nilo desde el sur del país y tres en su capital, El Cairo.

Como ya sabrás, este destino rebosa historia por los cuatro costados, y sus highlights tienen forma de momias, templos, pirámides, jeroglíficos y mezquitas.

Hay mucho que ver, así que ¡atento/a, que en este plan no habrá tregua!

templos de guiza

Por fin verás los paisajes con los que llevas toda la vida soñando© Photo by Martin Widenka on Unsplash

DÍA 0: MADRID-ASWAN

Este primer día, al igual que el último, no cuenta en realidad, puesto que nos los pasaremos entre avionesaeropuertos y coches.

Tras aterrizar en El Cairo, toca coger otro vuelo rumbo a Aswan (en el sur del país). Allí, alquilaremos un coche y pronto descubriremos que las normas de tráfico aquí son muy diferentes: básicamente, se reducen a tocar el claxon para todo.

Llegamos bien entrada la noche al camarote de nuestro crucero, el Radamis I, varado a orillas del Nilo, donde nos espera la cena y una cama que apenas vamos a catar tres horas.

crucero nilo

Próxima parada: el Nilo© Alamy

DÍA 1: TEMPLOS GIGANTES

Toca levantarse a las cuatro de la mañana para ir a Abu Simbel. Si conseguimos mantener los ojos abiertos durante el trayecto, el karma nos recompensará con una idílica estampa del amanecer en el desierto.

Al bordear el templo desde lejos y observar su impresionante e icónica entrada en mitad de la montaña, con las cuatro gigantescas figuras sentadas de Ramsés II, sabremos que el esfuerzo ha valido la pena:  ante nosotros se despliega pura historia.

El interior del lugar es visitable y, en teoría, está prohibido hacer fotos para no dañar los jeroglíficos que adornan sus paredes. No obstante, mucha gente las hace pagando al vigilante una baksheesh, una propina que nos pedirán varias veces a lo largo del viaje.

Abu Simbel está ubicado a orillas del también gigantesco lago artificial de Nasser, consecuencia de la construcción de la presa de Aswan (una de las más grandes del planeta) sobre las aguas del Nilo.

De regreso a Aswan, una barca nos lleva por las aguas de este río hasta el Templo de Philae, que en la Antigüedad estaba situado en la isla del mismo nombre.

Con la construcción de la presa, se sumergió. Por ello, el templo tuvo que ser trasladado piedra a piedra a otra pequeña isla, tal y como sucedió con otras construcciones (entre ellas, el Templo de Debod, que se regaló a Madrid).

Tanto el paseo por sus remotas paredes como el traslado acuático resultan mágicos, como si hubiésemos viajado en el tiempo además de en el espacio.

Comemos en el crucero rumbo a Kom Ombo, población donde visitaremos los templos dedicados a los dioses Sobek y Haroeris. A sus puertas, escuchamos la imponente llamada al rezo que se emite amplificada desde los alminares de las mezquitas.

Esa noche, descubrimos lo pronto que anochece en Egipto en esta época (son apenas las 17.30 y ya se ha ido el sol), pero resulta fascinante visitar los templos de noche.

Sus estatuas y relieves, iluminados por los focos, crean unos juegos de luces y sombras de lo más fotogénicos que hace que nos sumerjamos por completo en el halo de irrealidad que emanan.

entrada a Abu Simbel

La estremecedora entrada a Abu Simbel© Photo by AussieActive on Unsplash

DÍA 2: PAISAJES Y CALESAS

Amanecemos en Edfu, donde las calesas esperan a los turistas para llevarlos hasta el templo del dios Horus. Darse un respiro y disfrutar de las vistas desde la última planta del crucero (con terraza, tumbonas y piscina) también es una opción aconsejable.

Observamos entusiasmados los paisajes de la orilla del Nilo, donde el verdor de las plantaciones contrasta con el amarillo de las desérticas montañas, hasta llegar a nuestro siguiente destino: Luxor, antigua capital del país edificada sobre las ruinas de Tebas, con una población de unos 200.000 habitantes, frente a los diez millones de El Cairo, capital actual.

Luxor posee, según Ramsés, nuestro entusiasta guía, un tercio de los monumentos del mundo, así que aprovechamos la tarde descubriendo uno de los más impresionantes: el Templo de Luxor.

La entrada está presidida de forma faraónica por un gigantesco obelisco y los colosos de Ramsés II y, en su interior, impresionan los patios de columnas y la mezquita, construida mientras el templo aún yacía bajo tierra y respetada en su posterior reconstrucción.

Luego, exploramos la ciudad en un imposible viaje a lomos de una calesa. El momento en el que se mete por dentro de las estrechas calles del zoco es el más surrealista.

El día se remata tomandoté y fumando shisha junto a nuestro guía, en la terraza de uno de los cafés centrales.

Templo de Luxor

La magnificencia de Ramsés preside el Templo de Luxor© Alamy

DÍA 3: COLOSOS Y TUMBAS FARAÓNICAS

Hoy visitamos el mítico Valle de los Reyes, donde se descubrió la famosa tumba de Tutankamón.

Antes de llegar, conviene utilizar protección solar y hacer la parada de rigor para la instantánea frente a los Colosos de Memnón, gigantes de piedra que anuncian la llegada a la zona histórica del otro lado del Nilo.

El Valle de los Reyes supone una de los experiencias más interesantes del viaje, pues incluye la visita a varias tumbas faraónicas subterráneas.

Descender por sus empinadas rampas hasta llegar a las cámaras funerarias, descubriendo los detalles de las paredes cubiertas de bajorrelieves y jeroglíficos, resulta de lo más enriquecedor (siempre que no tengamos claustrofobia), y nos dará una idea de lo que sentían sus famosos ladrones al asaltarlas.

En el Valle, el Templo de Hatshepsut, escarbado en la loma de la montaña en Deir el-Bahari, deja sin aliento: dos alturas de columnas adornadas con estatuas a las que se accede por una rampa en la que nadie quiere dejar de hacerse una foto.

Despedimos el día con la visita nocturna al Hotel Marsam, construido en dos plantas de adobe y con un enorme patio interior lleno de plantas aromáticas y árboles, en cuyas acogedoras estancias se alojó en su día el arqueólogo Howard Carter. 

Templo de Hatshepsut

El Templo de Hatshepsut deja sin aliento© Alamy

DÍA 4: TEMPLOS DE PELÍCULA

La estancia en Luxor (puede que la población con más encanto del viaje) culmina con la visita mañanera al Templo de Karnak, unido al de Luxor por tres kilómetros de esfinges enfrentadas tal y como las de La historia interminable.

Hablando de cine: esta es una de las localizaciones más reconocibles de Muerte en el Nilo, adaptación de Agatha Christie que conviene ver antes del viaje para abrir boca.

En el patio de columnas, lugar fantástico donde nos terminará por doler el cuello de tanto mirar hacia arriba, concurre la famosa escena del intento de asesinato. Y si dirigimos nuestra vista hacia el escarabajo de piedra que hay a orillas de su lago artificial, veremos a decenas de turistas realizando un curioso ritual consistente en dar varias vueltas a su alrededor para hallar la fortuna.

Después de comer, toca volar de nuevo hasta El Cairo, donde, incluso antes de aterrizar, ya se intuye el tráfico descomunal debido a las kilométricas hileras de coches que se observan desde el avión.

Sin embargo, todo se olvida llegando al hotel Mercure Cairo Le Sphinx, cuando conseguimos adivinar las gigantescas siluetas de las pirámides en la oscuridad de la noche. Allí nos esperan al día siguiente.

esfinges Templo de Karnak

Como en ‘La historia interminable’© Alamy

DÍA 5: PIRÁMIDES Y ESFINGES

La mañana empieza fuerte con la visita a las famosas pirámides de Keops, Kefren y Micerinos, ese momento que uno tenía en la cabeza siempre que pensaba en Egipto… salvo por el hecho de que no están en mitad del desierto, sino en las afueras de la ciudad.

Arrancamos apreciando de cerca Keops, la mayor de las pirámides de Egipto (Kefren parece más alta, pero es porque se construyó a una altura mayor) y la más antigua de las siete maravillas del mundo, además de la única que aún perdura. Después, tenemos un rato libre para sacar fotos a los pies de Kefren, donde, no obstante, seremos nosotros los fotografiados por decenas de niños que andan de excursión y nos piden entusiasmados permiso para un selfie.

Visitamos el interior de Micerinos, que resulta una vivencia similar a la experimentada en las tumbas del Valle de los Reyes, pero más claustrofóbica, bastante menos accesible y, desde luego, menos impresionante, al carecer de jeroglíficos.

La visita se remata con el monumento más popular del país: la Gran Esfinge de Guiza, cuyos 20 metros de altura y 57 de longitud podremos observar desde bien cerca. El lugar ha sido objeto de varias restauraciones, un tema que siempre levanta división de opiniones, pues muchos egiptólogos defienden la no intervención para que se mantenga la huella del tiempo.

Tras una parada comercial en una tienda de papiros, toca ir al Templo del Valle, construido al este de la pirámide de Kefren y conservado en bastante buen estado.

Seguimos nuestra ruta en la Necrópolis de Memphis, capital del antiguo Imperio faraónico, de la que ya solo quedan escasos restos, y concluimos el día en Sakkara, donde se puede apreciar la famosa pirámide escalonada.

Tras una jornada agotadora, durante la cual hemos estado unas diez horas de excursión, sufrimos de una sobredosis de datos de egiptología…

Gran Esfinge de Guiza

La Gran Esfinge de Guiza, el monumento más popular del país© Alamy

DÍA 6: MEZQUITAS, MOMIAS Y BAZAR

Ya desde el coche, observamos la tétrica Ciudad de los Muertos (un cementerio habitado por gente sin techo) antes de aterrizar a los pies de la Ciudadela de Saladino, donde nos sumergiremos en El Cairo islámico medieval hasta llegar a la famosa Mezquita de alabastro, una de las más bellas del mundo.

Tanto su patio exterior empedrado como su enmoquetado interior habremos de pasearlos descalzos, algo que olvidaremos mirando sus innumerables detalles. Posteriormente, nos dirigimos hasta el Barrio Copto, al que entraremos bajando unas escaleras similares a las de un paso subterráneo.

Nos alejamos momentáneamente de la religión musulmana para ver las iglesias cristianas de San Sergio, construida sobre una cripta en la que, según afirman, se refugió la sagrada familia huyendo de Herodes; y de Santa Bárbara, con curiosas figuras de la Virgen María hechas con cables de la luz. También visitamos la sinagoga de Ben Ezra, la única parada relacionada con la religión judía.

La famosa máscara de Tutankamón

La famosa máscara de Tutankamón© Alamy

Lo siguiente es comprar regalos en el famoso bazar de Khan-al-Khalili, un inmenso mercadillo con calles repletas de souvenirs: pirámides en miniatura, camisetas, imanes para la nevera, llaveros, incienso… Recomendación: regatear, pero sin ofender.

El curso exprés de egiptología se remata con la visita al Museo Egipcio, donde al fin veremos la famosa máscara de Tutankamón, expuesta en una sala propia donde no se pueden sacar fotos, junto a todos los hallazgos de la tumba.

Nos deleitamos además con la contemplación de un buen número de momias, que se encuentran en una sala aparte donde hay que pagar suplemento en efectivo, algo que vale la pena si queremos ver de cerca una docena de restos embalsamados en perfecto estado de conservación.

Despedimos El Cairo visitando su centro colonial junto a nuestro guía local, donde nos sentamos en una terraza a tomar té, fumar shisha y comernos uno de los mejores falafel de nuestra vida.

Mañana (día 7) ya sabemos lo que nos espera: madrugón, coche, aeropuerto, controles y vuelo hasta Madrid.

Sin embargo, ahora mismo evitamos pensar en eso, y disfrutamos de una onírica velada por encima de los tejados de la ciudad.

terraza cairo

Mi viaje a Tailandia

SLOW LIFEVEGGIEBOOGIE

MI VIAJE A TAILANDIA

Después de 21 días intensos descubriendo Tailandia, ya estamos de vuelta en Madrid, con muchas ganas de reanudar rutinas y proyectos y también de contarte un poquito mi viaje, mi ruta y algunos consejos prácticos qué quizás puedan resultarte útiles si vas a viajar al país próximamente. Es un destino al que le tenía ganas desde hace varios años y te aseguro que la espera finalmente ha merecido la pena. 

Tailandia es un país lleno de contrastes, hermoso y tranquilo y caótico, sucio y estresante según qué zonas, con una apasionante historia cultural y sobre todo lleno de vida y frondosa naturaleza (aunque también lleno de guiris jejeje)… 

Si tuviera que elegir algún lugar de los que he visitado como favorito, sin duda me quedaría con Chiang Mai y Chiang Rai (ciudades al Norte del país con unos templos alucinantes y una población amable y más tranquila que en la caótica Bangkok) y con Khao Sok (reserva natural situada en la provincia de Surat Thani, donde podrás disfrutar de la naturaleza tropical en estado puro).

Bangkok tiene su encanto pero la contaminación y el bullicio excesivo lo aguanto un par de días y las islas, aunque divinas y frondosas, con una vegetación tropical tremenda, son muy calurosas y axfisiantes en cuanto a clima para mi gusto, demasiado enfocadas al turismo y con poco que hacer a parte de relajarte, bucear o disfrutar del snorkel. Si vas a visitar el país te sucederá lo mismo que a mí y querrás empaparte de su historia y cultura a tu manera, así que yo voy a dejarte un pequeño resumen de mi estancia en Tailandia y algunas recomendaciones prácticas para el viaje.

MI ITINERARIO

En este mapa te marco la ruta que hicimos Alejandro y yo a lo largo de 21 días durante el mes de agosto de 2017, en la que tengo que anotar que, para mi gusto, pasamos demasiado tiempo en las islas y poco en el norte, pero a veces la inexperiencia nos hace equivocarnos…


– Día 1 Vuelo Madrid-Moscú-Bangkok (con Aeroflot)
– Días 2-3 BANGKOK
– Día 4 Excursión de 1 día en Van (caravana compartida) a Ayutthaya
– Día 5 Vuelo Bangkok-Chiang Mai con Asia Air
– Día 6 CHIANG MAI
– Día 7 Excursión de 1 día a Chiang Rai y vuelta a Chiang Mai
– Día 8 CHIANG MAI
– Día 9 Vuelo Chiang Mai – Surat Thani con Asia Air y Autocar + ferry a Koh Samui desde Surat Thani
– Días 10, 11, 12 KOH SAMUI y alrededores
– Día 13 Ferry + van a Khao Sok desde Koh Samui
– Día 14 KHAO SOK pueblo y parque
– Día 15 Van + ferry a Koh Phi Phi desde Khao Sok
– Días 16, 17 y 18 KOH PHI PHI
– Día 19 Ferry + taxi al aeropuerto de Krabi desde Koh Phi Phi y Vuelo Krabi – Bangkok
– Día 20 Bangkok
– Día 21 Vuelo Bangkok – Moscú – Madrid

Estuve un total de 4 días en BangKok, 1 día en Ayutthaya, 3 días en Chiang Mai, 1 día en Chiang Rai, 5 días en Koh Samui (visitando otras islas cercanas), 2 días en Khao Sok y otros 5 días en las Islas Phi Phi (como ves, la mitad del viaje hemos estado en islas y al final nos hubiera gustado restar alguno de estos días y sumarlo al norte, pero por distancias no era viable…) aún así la experiencia nos ha gustado mucho y nos llevamos muy buenos recuerdos.


VIAJAR SIN FACTURAR

Menos es más. Hemos viajado sin facturar, con una maleta de dimensiones mínimas y un bolso de mano y tan a gusto! Te voy a contar lo que me he llevado (y me sobraron cosas que no llegué a usar, como las zapatillas de deporte).

La ropa fresca es imprescindible, de tejidos finos que se sequen rápido, hace tanto calor en cualquier época del año que en cuestión de horas la tendrás seca. Nosotros lavábamos a mano en los baños de los hoteles y la tendíamos con una cuerda de tender que nos llevamos desde Madrid, aunque en varios hoteles teníamos fuera de la habitación una estructura para tender. Si estás perezoso hay servicios de lavandería a montones con precios muy asequibles (unos 40 baths el kg, 1 euro aprox).

No te lleves sudadera gruesa, no la necesitarás y ocupan bastante (a no ser que seas muy frioler@), yo llevé una chaqueta de hilo finita y solo la usaba en los aeropuertos, taxis y buses, que te ponen el aire acondicionado a 18 grados…

En cuanto al calzado, sólo usé unas sandalias de senderismo de la marca Teva durante todo el viaje, comodísimas y multiusos (las usé incluso para hacer un trekking por la selva, me llené de barro hasta las rodillas y me respondieron de maravilla) os dejo AQUÍ el modelo que compré a través de Amazon en las rebajas de julio por 30 euros, estoy encantada con ellas! También llevé escarpines (muy útiles para el snorkel) y unas zapatillas de deporte que no saqué de la maleta… Unas chanclas de ducha también son útiles y ocupan poco.

Para visitar los templos es necesario llevar pantalón o falda que te cubra las hasta las rodillas (para hombres y mujeres) y manga corta (no valen los tirantes), así que mi consejo es que lleves algún vestido amplio largo o faldas porque con los pantalones se pasa más calor, y si prefieres los tirantes, que no se te olvide meter en el bolso o mochila un fular o camisa para cubrirte cuando entres en algún lugar sagrado. 

Tres vestidos frescos, 1 falda larga, 5 camisetas y un pantalón largo que no usé más que un día, 1 toalla de microfibra, 3 bikinis y 6-7 mudas de ropa interior para mí fueron suficientes lavando cada 4-5 días, además de mi equipo de snorkel, el chubasquero (que no lo he usado) y un paraguas. En todos los hoteles donde nos hospedamos nos dieron toallas de baño.

La lluvia allí fue curiosa, hemos estado en agosto y nos ha llovido muy poco, teniendo en cuenta que coincide con la época de monzón. Siempre llovía a la misma hora (al atardecer-anochecer), caía una enorme trompa de agua durante 30 minutos aproximádamente y paraba. En esos casos lo mejor es resguardarte donde pilles hasta que amaine y, si llueve poco y estás en ciudad, cubrirte con tu paragüitas tranquilamente. 

EL NECESER

Si no quieres facturar, como ha sido nuestro caso, minimiza también tus productos de higiene personal con botes que no superen los 100 ml de capacidad y piensa que allí vas a estar sudando o en remojo la mayor parte del tiempo y que emperifollarse será inútil e incómodo. 

Yo metí en mi neceser 1 bote de champú, otro de gel, otro de acondicionador y otro de crema hidratante. Además, mi aceite facial de jojoba (que sirve para todo, cara, cuerpo y cabello) y un desodorante. En todos los hoteles nos reponían cada día el champú y el gel, pero si no te gustan puedes comprarlos fácilmente en los famosos Seven Eleven y muchos otros establecimientos. Yo llevé también mi esponja para optimizar el gel y poder refregarme bien jejeje… Maquillaje cero, solo un labial hidratante con un poco de color. Pinzas, cortauñas, cepillo pequeño y una cuchilla deshechable, bastoncillos, cepillo y pasta de dientes y varias gomas y orquillas para recogerme el pelo. 

Imprescindible es el repelente de mosquitos porque hay muchísimos y te van a picar, nosotros compramos Pranarom, una marca ecológica que me recomendó la majísima Chloe del blog Being Biotiful y que nos ha ido muy bien, pero allí no tendrás problemas en encontrar miles de variedades. En realidad allí podrás comprar cualquier cosa que notes que te falte, desde ropa barata, equipación de snorkel, cremas solares, repelentes, chanclas, etc. 

En cuanto a la crema solar, optamos por la facial y la corporal de Freshly factor 50 y nos encanta, no es nada grasienta, sin perfumes, de rápida absorción y también ecológica, es algo más cara que otras que hay en el mercado pero yo estoy contenta con los resultados.  

Y otro mejunje muy útil es el gel antiséptico para echarnos en las manos antes de las comidas y eliminar posibles bacterias y microbios (yo compré un bote en los supermercados Día).

Las colonias o cualquier otro producto con perfumes fuertes los omitimos porque son muy golosos para los mosquitos.

EL BOTIQUÍN Y EL SEGURO MÉDICO

Ni se te ocurra viajar sin seguro médico, siempre es mejor prevenir y con un seguro majo podrás viajar tranquilo y con buenas coberturas sanitarias en el caso de que tengas algún problema. 

Yo contraté un seguro ‘TotalTravel mini’ con la compañía Intermundial por 64 euros, te dejo aquí el enlace AQUÍ.

en cuanto al botiquín, lo mejor es consultarlo con vuestro médico (al igual que el tema vacunas) porque cada caso variará. Para este viaje yo sólo he tenido que vacunarme de la fiebre tifoidea porque el resto de las que son obligatorias ya las tenía puestas. 

Yo incluí en mi botiquín algunos analgésicos para dolores generales (musculares, de cabeza, inflamación…), antibiótico para posibles infecciones y fiebre, protector estomacal y anti-diarréicos, además de probióticos. Soy anti pastillas total y tuve que comprarlo todo porque en casa no tengo nada, pero no quería arriesgarme a verme allí con una infección o diarrea galopante sin recursos. De hecho, el último día comí algo en mal estado que me obligó a quedarme todo el día en cama y los probióticos me fueron muy bien. 

Gasas y esparadrapo, así como un botecito con alcohol o Betadine también es práctico si nos hacemos alguna herida. De cualquier modo, en farmacias allí podrás adquirir muchas de estas cosas que no requieran receta.

EL BOLSO DE MANO

En mi bolsa de mano guardé todas las cosas de valor (obvio). Mi pasaporte, dinero en efectivo, tarjetas de crédito (allí funcionan mejor las de crédito que las de débito así que llevé las dos), tarjeta sanitaria, carpeta con fotocopias del pasaporte, de todas mis reservas, vuelos y seguro médico). Mi cámara Fujifilm X30, tarjetas Sd, mi Iphone y mi Kindle (con sus correspondientes cargadores). Ahh y que no se te olvide el adaptador para el enchufe, es ESTE, aunque lo más cómodo es adquirir uno múltiple que te sirva a nivel internacional, inviertes un poco más de dinero (entre 6-15 euros) pero lo tendrás para cualquier destino futuro. Además también metí en mi bolsa de mano algunos snacks para picar en los vuelos iniciales (fruta y frutos secos crudos).

Nosotros llevamos una parte del dinero en efectivo en euros, que fuimos cambiando allí a baths (en el aeropuerto y en varias oficinas) y sacamos un par de veces en cajeros durante el viaje. La moneda local es el bath y cuando nosotros hemos estado el cambio estaba aproximadamente así: 1 euro = 38,5 baths.


LA COMIDA

Empecemos por el principio y si eres vegetariano o vegano que no se te olvide solicitar tu comida especial cuando reserves el vuelo, no es para tirar cohetes pero con tantas horas de viaje está bien asegurarse un menú apto sin carne ni pescado. Como suelen ser insípidos y escasos, yo siempre llevo extras en el bolso por si me entra hambre (alguna pieza de fruta, granola o barritas hechas en casa, frutos secos o fruta deshidratada…) Incluso puedes llevarte algún sandwich o bocata rico homemade 

Y una vez en Tailandia pues la experiencia de cada uno será diferente, yo voy a contaros la mía por si os resulta útil. 

En general, los vegetarianos siempre tenemos menos opciones en cualquier lugar, pero esto no será un problema allí porque siempre encontrarás algún plato apto (pocos pero hay). Eso sí, utilizan salsa de pescado y de ostras en muchos platos vegetales así que tendrás que avisar al camarero, y en muchos sitios es probable que te las cuelen…

Los primeros días lo pillas todo con ganas y, al menos a mí, me apetecía probar la gastronomía típica. Yo suelo ser muy prudente cuando viajo, sobre todo con el tema de la comida callejera y con el agua, así que fui con cuidado mirando un poco con lupa los establecimientos. Y el agua siempre embotellada y precintada. 

Para gustos los colores, pero yo no soy nada fan de la fritanguilla y los dulces con kg de azúcar y aceites que te venden en los puestos, así que hubo mil cosas que no probé porque no me parecían apetecibles… ¡Eso sí, baratas eran un rato!

Lo que más me gustó fueron los cocos para beber y los fruit shakes (lo ideal es pedirlos sin hielo y sin azúcar para que sean más naturales y no te cuelen agua caca) pero yo me pimplé unos cuantos granizados y de momento no he notado ninguna incidencia… Te los preparan de muchas frutas variadas (sandía, dragon fruit, mango, plátano, papaya, etc) y además de estar muy ricos se agradecen después de una ardua y tórrida caminata.

En cuanto a platos típicos, el curry verdela ensalada de papaya y el pad thai con vegetales y tofu fueron mis favoritos, además de las sopas de verduras, pero con el clima tan cálido las sopas nunca apetecían. Aunque tengo que seros sincera, he acabado aborreciendo todos estos sabores después de casi un mes alimentándome de esto. Supongo que se me pasará, pero por ahora no quiero ni verlos jajaja…

De hecho, la última semana se me hizo muy cuesta arriba con el tema de la comida. Estaba totalmente saturada de noodles y arroz frito, los vegetales crudos son cuestionables según que sitios y los comíamos poco, y al final la comida nos caía pesada y acabamos sintiendo un poco de rechazo. 

Encontrar comida saludable nos resultó super complicado, sólo encontrábamos fácilmente frutas tipo plátanos mini (que están buenísimos), rambutan (la fruta peluda que te enseño en la foto de abajo), manzanas, sandía… Pero a parte de esto, no vi productos sanos casi en ningún sitio (nada de hortalizas, ni panes integrales, ni frutos secos crudos, ni yogures decentes…) Encontrarse un mercado apañao era una lotería. Eso si, los Seven Eleven y los pequeños comercios de ultramarinos abundan por todas partes con una extensísima variedad de guarrerías envasadas, patatas fritas, bebidas gaseosas y chocolatinas…) Así que en este sentido estuvimos un poco incómodos y con muchas ganas de comer como en casa. 

Al final del viaje casi siempre acabábamos pidiendo ‘plain rice’ (arroz basmati cocido) con tortilla thai, que era lo más light que te hacían. Eso sí, si vais a Bangkok y pasáis por Khao San Road, no dejéis de visitar el restaurante Ethos (vegetariano-vegano-orgánico). Mi favorito del viaje y con otras opciones como hummus y falafel, y hacen porridge para desayunar!!

Lo cierto es que no hicimos una ruta previa de lugares para comer porque cada día era un no parar y al final acabábamos comiendo donde nos pillaba de paso, así que no os podré ayudar mucho en este sentido…  

De cualquier manera, comer fuera durante 21 días sin poder cocinar nada casero, pasa facturilla en cualquier lugar ¿Te imaginas alimentarte sólo y exclusivamente en restaurantes y puestos de comida de tu ciudad durante 3 semanas? ¡Horror!


LAS COMPRAS Y EL REGATEO

Nosotros no somos nada consumistas y nos hemos venido igual que llegamos, pero si tuviera que recomendaros algún lugar chulo para comprar, me quedo con el Night Bazaar de Chiang Mai, donde se pueden encontrar algunos puestos con artesanías, pinturas y productos locales chulos. Si me preguntáis por los típicos y abundantes mercados de falsificaciones y demás no tengo ni idea porque no hemos visitado ninguno, tampoco los famosos centros comerciales…

si quieres visitar un auténtico mercado de comida local y ver las virguerías que hacen con las flores, no te pierdas Warorot Market en el barrio chino de Chiang Mai, no compramos nada más que bananas pero vimos muchas curiosidades! 

Cómo ves, no puedo hablarte del regateo más que con los tuc-tuc y los taxistas que no ponen el taxímetro… Son bastante listos y querrán colártela siempre que puedan, así que lo ideal es intentar informarse de la tarifa justa por viaje. Hay que ser coherente y si no queremos pagar algo desorbitado, tampoco debemos ser miserables y pretender pagar por debajo, al fin y al cabo así se ganan el pan de cada día.


MIS RECOMENDACIONES EN BANGKOK

Estuve poco tiempo para lo enorme que es la ciudad, pero si tuviera que recomendarte algo, te diría que no puedes perderte el Royal Palace y Wat Phra Kaew, el templo del Buda Esmeralda, el Templo del Amanecer… ¡Hay muchísimos!

Callejear por China Town y adentrarse en algún mercado local callejero, nosotros estuvimos dando una vuelta, dimos de casualidad con un mercado medio escondido entre callejuelas y nos daba un poco de cosa porque no había ningún turista, así que no hice fotos por respeto, ¡pero era muy pero que muy auténtico!

Darse una vuelta por Khao San Road (la famosa calle de los mochileros) y acercarse a comer al restaurante Ethos, donde podrás degustar una buena variedad de platos vegetarianos y veganos muy ricos.

Visitar algún mercado flotante, nosotros no estuvimos en ninguno porque lo teníamos previsto para el último día y tuve la mala suerte de ponerme malísima con el estómago. Y también visitar alguno de sus muchos parques, como el Saramron Park, los jardines Limpini o el King Rama IX Park. Si hay algo que me gustó mucho de todas las ciudades tailandesas que pisé, fue la inmensísima cantidad de plantas que abarrotan todos los rincones, es sencillamente genial. 

Hacer una excursión de ida y vuelta a Ayutthaya desde Bangkok, antigua capital de Tailandia donde podrás visitar un extenso complejo de templos en ruinas, es una visita preciosa, la recomiendo muchísimo.

EN CHIANG MAI

Perderse por la ciudad vieja y visitar todos los templos que te cruces por el camino, además del mercado nocturno.

Visitar el parque nacional Doi SutHep con su precioso templo Wat Phra That encaramado en la montaña.

Visitar algún santuario de elefantes donde promuevan el cuidado de los animales, porque hay muchísima explotación en el país, nosotros no lo hicimos por falta de tiempo. También Warorot Market, el mercado de las flores y el barrio chino son otros de los atractivos de la ciudad, llenos de bullicio y con un ambiente muy local.

EN CHIANG RAI

No puedes perderte ninguno de los lugares que te muestro a continuación, son increíbles, muy distintos entre sí pero de una belleza tremenda. Puedes contratar excursiones que realizan un recorrido por todos en el mismo día porque están bastante lejos unos de otros. Uno de ellos es el Templo blanco o la representación del cielo. Una obra contemporánea que te dejará boquiabierto, se trata de un templo budista realizado por el arquitecto Chalermchai Kositpipat, que representa la pureza de Buda desde una perspectiva absolutamente rompedora y desconcertante, para mí el más impresionante de todos los que he visitado. 

Uno de los vértices de este triángulo del color por Chiang Rai es el Templo Azul, no es muy grande pero no le hace falta, es sencillamente espectacular. De carácter sacro bajo los términos del budismo y con esa ornamentación tan exuberante típica tailandesa, su recorrido tanto por fuera como por dentro es digno de visita, super recomendable!

La representación del infierno se encuentra en la Casa Negra, un complejo-museo de 40 cabañas llenas de animales muertos, pieles y un montón de objetos extravagantes, cargados de una misteriosa oscuridad que no te dejará indiferente. Se encuentra a 30 minutos aproximádamente del templo Blanco y su visita también merece mucho la pena. 

EN KOH SAMUI, KOH TAO, KOH NAN YUANG Y ANHTONG

A parte de recorrer un poco la islas, conocer el pueblo y demás (la mejor opción es alquilar moto si tienes carnet) te recomiendo echar el día en Coral beach y Silver beach (ambas en Koh Samui), las mejores playas de la isla.

Buceo o snorkel en Koh Tao y visitar la preciosa Koh Nan Yuang, aquí hicimos también snorkel y os prometo que el agua parecía una piscina, pero llena de peces de colores y de coral, una pasada!

Excursión al parque marino de Anthong, otra reserva natural espectacular, puedes llegar en ferry o lancha desde Koh Samui y es una de las actividades más bonitas para hacer desde la isla.

EN KHAO SOK

Alojarse en una casita de madera en la jungla, es una experiencia chulísima, esta es la cabaña donde nos alojamos nosotros, las camas eran un poco incómodas y por la noche escuchabas a todos los insectos del mundo, pero el entorno es espectacular, con vistas al lago y el desayuno de los mejores del viaje (casi todos los desayunos han sido bastante caca en general).

No puedes dejar de hacer una excursión por la reserva, un inmenso parque natural brutal abarrotado de vegetación super exuberante, con trekking y baño en el lago Cheow Lan

EN ISLAS PHI PHI

Sólo se puede dormir en la isla grande (Phi Phi Don), y aquí tienes Long Beach y Monkey Beach, ambas muy cerquita y muy bonitas (aunque algunas zonas están llenas de plásticos y basuras) sigue habiendo gente muy guarra e irrespetuosa por el mundo… A Monkey beach (que es super chiquitita) fuimos en kayak, eso sí, no molestes a los monos y ten cuidado con tu mochila, son muy listos y tienen mal carácter! 

Y en general pasear por la isla, es pequeña y puedes ir caminando a todas partes. Nosotros pasamos 4 días completos y con dos habría sido suficiente… pero si te gusta el relax y dar vuelta y vuelta en la toalla al caloret, entonces genial porque además en agosto no había casi gente en las playas.

Otro imprescindible si estás en Phi Phi es visitar Maya Bai al amanecer contratando una barca privada (es la famosa isla de Dicaprio) y hay que reconocer que aunque se llena rápidamente de turistas tiene algo mágico. Visitar Mosquito Island si tienes tiempo también es otra escapada bonita.


NUESTROS ALOJAMIENTOS

En general, todos los hoteles donde nos hemos hospedado han sido bastante normales, nada de lujos, pero baratos, casi todos bien ubicados y decentillos a nivel de limpieza. En Bangkok nos hospedamos en el Rambuttri Village Plaza y en Pascher Hotel

Rambuttri Village está en pleno corazón de khao san road, la famosa calle de los mochileros, pero lo bueno es que está ubicado en la paralela, que es mucho más tranquila. La zona está bien porque tienes a mano varios lugares clave como el Royal Palace y Khao San Road en sí misma es muy visitada, aunque a mi me pareció guiriland con sus alemanes probando los pinchitos de escorpiones fritos y las japos con sus palos selfies frente a los carritos de durian (la fruta apestosa). En cuanto a las instalaciones del hotel, la habitación es muy normalita tirando a cutre, pero con cama cómoda, aire acondicionado y caja fuerte, además de desayuno incluido por unos 30 euros al día / habitación doble. Lo mejor es la piscina de la azotea y que al ladito tienes un montón de agencias si quieres contratar excursiones. 

El Pascher Hotel está ubicado en el barrio de Silom y lo elegimos por cambiar de zona (nos apetecía estar más cerca de la zona financiera) y porque estaba bien en cuanto a calidad/precio. La habitación era confortable y el baño tenía la ducha separada del wc! Desayuno incluido normalito y muy bien comunicado con el skytrain para moverte en metro por la ciudad. (30 euros noche /hab doble).

*Todos los desayunos de hotel a lo largo del viaje incluían más o menos lo mismo y voy a detallarlo para los curiosos: té, café soluble con leche entera, zumos (pero no naturales, menos en Khao Sok) y servicio de buffet con rebanadas de pan bimbo, mantequilla, mermeladas, sandía, plátano y piña, huevos revueltos o fritos y después una serie de platos tipo arroz salteado con verduras, salchichas, noodles, algunos incluían tortitas, embutidos, y algunos vegetales como pepino o rodajas de tomate. También cereales tipo corn flakes o chocapic. Variado es y podías comer abundantemente pero poco nutritivo y sano para mi gusto exceptuando la fruta… Llamarme tiquismiquis pero una leche de soja y unos copos de avena integrales no cuestan tanto y a mí me habrían alegrado la mañana, jejeje… Nosotros en estos buffets nos hacíamos sandwiches vegetales (a veces con huevo), té y nos poníamos finos a fruta… Aunque Alejandro también se desayunaba arroz y noodles a menudo jeje… (a mi no me entraban).

En Chiang Mai estuvimos en un hotelito muy cuco llamado 99 The Gallery Hotel (30 euros noche / habitación doble), muy bien ubicado en una de las esquinas del ‘rectángulo’ que conforma la ciudad antigua que está llena de templos, con una piscinita super agradable en la plata baja. En el propio hotel hay una agencia donde gestionamos la excursión a Chiang Rai para ver el templo blanco, el azul y la casa negra. También incluía desayuno tipo buffet.

En Koh Samui nos hospedamos en Maenam, una zona que no recomendamos si no alquilas moto porque la playa cercana es muy normalita y el transporte en taxi o red car cuesta una pasta para llegar a las mejores playas de la isla (coral y silver beach) Los taxis piden unos 600 baths por llevarte, aquí si toca regatear lo que puedas… 

El hotel se llama Maenam Bai Resort, muy normal pero agradable, con piscina y baratito (20 euros noche / habitación doble sin desayuno).

En Khao Sok estuvimos en un complejo de cabañas de madera super chuli llamado Art’s Riverview Lodge (40 euros la noche con desayuno), con vistas a un río para bañarse y en pleno entorno natural. La cabaña era muy básica y rústica y los colchones incómodos, pero mereció la pena, eso sí, si te dan miedo los bichos no te lo recomiendo, en el interior de la cabaña no vimos nada, pero fuera había muchos milpies, arañas enormes, lagartijas, libélulas, monos … Y el desayuno el mejor de todos nuestros alojamientos, con zumo de naranja natural y pancakes. Por las mañanas desayunas entre remolinos de abejas, al final te acostumbras pero los primeros instantes incomodan jejeje…

Y el último hotel donde nos hospedamos fue en Phi Phi Don, se llama Chongkhao Resort (30 euros noche con desayuno) y está al ladito del puerto, buena zona para pillar ferrys o barcas privadas para visitar el resto de las islas. La habitación muy básica pero limpia y agradable y el desayuno muy normal. 

Espero que esta información pueda resultarte útil, cualquier duda déjame un comentario y si puedo te la despejaré encantada, y si no conoces Tailandia, aprovecho para animarte a visitarla y empaparte de la cultura y la magia del país de la eterna sonrisa.

Mi viaje a Reino Unido

Para viajar a Reino Unido lo primero de todo es dos islas, Granllas la mayoría

El Reino Unido realmente son 4 países dentro de Europa. Está compuesto por Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte y nos brinda una espectacular combinación de paisajes naturales. A pesar de ser un país no demasiado extenso cuenta con muchos lugares que visitar y una rica historia.

Para llegar puedes ir en avión (lo más normal), barco, tren o, incluso, en automóvil pasando por el Canal de la Mancha por un túnel que hay desde Francia. El Reino Unido está muy bien comunicado y realmente no notas que estás en una isla.

Cuenta con una escena cultural bastante amplia, con muchos museos, teatros, espacios para la música y una destacada cultura underground. Además, también es un gran centro comercial. Cuenta con innumerable cantidad de pequeñas tiendas en las cuales podrás conseguir esa prenda vintage o de diseño única.

Moneda y Cajeros

La moneda oficial del Reino Unido es la libra Esterlina (Pound). Puedes obtenerlas en tu banco, de esta manera llegarás más preparado a destino. Si llegas con Euros, estos son realmente fáciles de cambiar, tanto en casas de cambio como en los bancos locales. Esta opción es sin duda la que más cara te saldrá así que no te la recomendamos.

Lo mejor es que te hagas una tarjeta que te permita sacar dinero en el extranjero sin cobrarte comisiones por ello o si no lleves el dinero cambiado desde España. 

Te recomendamos esto porque si pagas habitualmente con tarjeta estás de suerte. En la mayoría de comercios se aceptan todo tipo de tarjetas y te permiten pagar cualquier importe. Los cajeros automáticos, o ATM, como son conocidos en esta región, no son difíciles de encontrar y en su mayoría aceptan tarjetas MasterCard, Visa, Maestro o American Express. 

Si eres de la vieja escuela y prefieres llevar efectivo lo mejor es que cambies en España con una agencia especializada, tendrás mucho mejor cambio, te envían el dinero a casa y te recompran el sobrante al mismo precio.

Precios

El Reino Unido no es un país precisamente barato y Londres es una ciudad muy cara, sobre todo en lo que se refiere al alojamiento. Si quieres mantener tu categoría habitual no te quedará más remedio que rascarte el bolsillo o alojarte en un sitio bastante alejado del centro.

comer en Reino Unido
 Típico Pub inglés con Fish and Chips

Una pinta de cerveza está en unas 4 o 5 Libras. En cambio la comida basura es quizás más barata que en España. Será difícil que encuentres comida rica y si lo haces también debes preparar dinero. La ropa y el chocolate sí que tienen muy buen precio. Y encontrarás tiendas de suvenires curiosamente baratas.

Lugares que visitar en el Reino Unido

El Reino Unido es un territorio en el que podrás notar una espléndida unión entre lo tradicional y lo moderno, lo cual tiene su máxima expresión en Londres, su capital. Te presentamos algunos lugares que no puedes dejar de visitar.

Londres

Es la capital política y económica del Reino Unido y una de las ciudades más visitadas del mundo. Se caracteriza por su carácter cosmopolita y por lo viva que es durante las 24 horas del día. Realmente es una ciudad tiene algo que nos deja enganchados a todos.

visitar Londres en tres días
El Tower Bridge desde el Támesis

Jose vivió allí durante un año y le gusta ir de cuando en vez por lo que tenemos bastante escrito en el blog de esta ciudad. Mírate este post de Londres en tres días.

Manchester

Manchester es el lugar que vio nacer la revolución industrial y que aún conserva la esencia de la misma. No tiene demasiado que ofrecer en un principio por lo que mucha gente dice que es una ciudad un tanto fea.

Nosotros la vemos como una ciudad con personalidad propia y mucha historia que contar. Nos encantaron la pequeña parte antigua que sobrevivió al terrible atentado del IRA y la biblioteca.

Liverpool

Liverpool se ha convertido en un vibrante centro metropolitano por su vida nocturna y su música. Además es una ciudad muy comercial en la que encontrarás una gran variedad de productos de diseño con los que presumir cuando regreses a casa.

A nosotros nos encantó visitar el club The Cavern en donde empezó la carrera de The Beatles. Es un sitio muy turístico pero de estos que tienen algo especial y hay que visitar.

Chester

Chester es la ciudad amurallada mejor conservada de Inglaterra. Esta limpia y totalmente cuidada hasta el último detalle y conserva perfectamente sus calles con casas medievales.

Es un buen lugar para ir a visitar en una excursión de un día si vas a Liverpool o Manchester ya que está relativamente cerca y el transporte es muy bueno. Te recomendamos que te acerques ya que probablemente te guste más que cualquiera de las dos anteriores.

Cambridge y Oxford

Ambas son ciudades universitarias bastante conocidas por contar con prestigiosas universidades, en las cuales han estudiado personalidades muy relevantes lo largo de la historia. Como curiosidad en Oxford encontrarás el famoso comedor de la película de Harry Potter.

Cualquiera de estas dos localidades es perfecta para realizar una excursión de un día desde Londres. Para llegar allí tienes tanto la opción del tren (recuerda que es más rápido y también más caro) como la del autobús.

Norwich

Norwich es otra de las ciudades que se suelen incluir en una ruta por el Reino Unido. En esta ciudad destacan sobre todo la catedral anglicana y el castillo de la época normanda que mandó edificar Guillermo el Conquistador.

Es una ciudad que no te quitará mucho tiempo visitar, al igual que en los lugares anteriores te llegará con un único día. Si vas en coche como te recomendamos no está muy lejos de Manchester.

Irlanda del Norte

Esta parte del Reino Unido está en la parte norte de la Isla de Irlanda. Hay una fuerte corriente independentista que desea su inclusión dentro del territorio irlandés pero desde Londres nunca han atendido esta petición. Si visitas Belfast, su capital, podrás empaparte de una gran parte de esta historia.

Por el resto de la zona destaca especialmente la Calzada de los Gigantes, un lugar junto al mar con unas formaciones rocosas espectaculares. También en los últimos  años una Ruta de Juego de Tronos que se han sacado de la manga con mucho acierto ya que muchos de los exteriores de la serie se han grabado allí.

Clima de Reino Unido

El clima en Reino Unido suele ser bastante fresco, sin llegar a gélido. Además suele llover bastante, de ahí que esté todo tan verde. Así que a menos que viajes en verano, (entendido este como julio y agosto) te recomendamos meter en la mochila tu abrigo preferido.

El resto del año hará ya fresco aunque si viajas entre los meses de abril y octubre aun disfrutarás de un clima aceptable. Si vas entre noviembre y marzo lo normal es que te encuentres cielo gris, niebla, frio y lluvia si bien su insularidad hace que no sea una zona en la que nieve demasiado.

Salud

En el Reino Unido tienen un sistema de salud pública similar al español. Los ciudadanos de la UE necesitan pedir en su país de residencia la Tarjeta Sanitaria Europea para poder disfrutar de la misma atención sanitaria que un inglés.

En cuanto a las vacunas, no se exige ninguna en especial aunque los controles para personas que vienen de determinadas partes del mundo son muy estrictos.

Visado al Reino Unido

Los españoles y las personas con nacionalidad de uno de los países de la Unión Europea no requerirán de visa para entrar a Reino Unido. Aun así no se aplica el tratado de libre circulación de personas por lo que tendrás que identificarte al entrar y al salir del país. Es posible que esto cambie pronto con la probable salida de Reino Unido de la UE.

Para las personas con nacionalidad de otros países aplican sus propias reglas y estas pueden cambiar sin previo aviso por lo que lo mejor es que consultes en la web de tu embajada para saber lo que te exigirán.

Seguridad

En líneas generales, la seguridad en Reino Unido es muy alta. Lo verás desde el propio aeropuerto en donde hay muchos policías fuertemente armados. Puedes andar con tranquilidad por todo el país. Londres por ejemplo da mucha más sensación de seguridad que Madrid o Barcelona.

Como en toda Europa debes tener especial precaución contra los pequeños hurtos y los carteristas, sobre todo en las zonas más turísticas de Londres y en los transportes que se dirigen a ellas.

Transporte

El transporte en Reino Unido suele funcionar bastante bien, aunque los precios son bastante altos. Sueles tener varias opciones para elegir y si pagas más se nota en el tiempo que durará tu viaje. Los autobuses representan la manera más económica de circular a lo largo del país, pero también es el método más lento.

La red de trenes es bastante buena. Los trenes Intercity son muy rápidos lo que hará de los viajes en avión algo innecesario. Además en tren podrás sacar provecho de tu viaje disfrutando de los hermosos paisajes verdes.

La última opción, y nuestra preferida es que te alquiles un coche. Debes tener en cuenta que en el reino unido se conduce por la izquierda pero salvando este problema podrás, alquilar un coche es muy fácil y sin duda la opción más económica para moverte por el país.

En Londres hay una tarjeta que se llama Oyster con la que te puedes mover por toda la red de transporte público. Mira las diferentes posibilidades y elige la que mejor se adapte a tu viaje. Hay un máximo diario y bonos turísticos de varios días. Además ir en bus siempre es más barato que en metro y este en hora punta es más caro.

Gastronomía

La gastronomía inglesa no es precisamente de las mejores del mundo. Tienen varios platos típicos que están ricos pero solo los cocinan en fiestas. No utilizan aceite para cocinar y sinceramente se alimentan bastante mal, comiendo mucha comida rápida. Si vas al típico pub ingles a cenar encontrarás más o menos la misma oferta en todos ellos. Hamburguesas, fish and chips.

Comen de una forma diferente a nosotros. Un desayuno muy fuerte, un tentempié a mediodía y la comida fuerte del día sobre las 6 de la tarde. Los desayunos nos gustan especialmente, siempre que vamos por allí cae uno de esos con bacon y huevos fritos en los que terminas lleno, lleno.

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  • Si tu blog resulta ser un éxito a lo largo del próximo año, ¿qué objetivo te gustaría lograr?

No tienes por qué atarte a las decisiones que tomes ahora. Lo bueno de los blogs es que evolucionan constantemente a medida que aprendemos nuevas cosas, crecemos e interactuamos los unos con los otros. Pero está bien saber dónde y por qué empezaste, y plasmar tus objetivos puede darte más ideas para las entradas que quieres publicar.

¿No sabes por dónde empezar? Tan solo escribe lo primero que se te ocurra. Anne Lamott, autora de un libro sobre cómo escribir que nos encanta, afirma que debemos permitirnos escribir un «primer borrador de mierda». Anne está en lo cierto: tan solo tienes que empezar a escribir, y ya te encargarás de editarlo más tarde.

Cuando todo esté listo para publicarse, asigna entre tres y cinco etiquetas a la entrada que describan el centro de atención de tu blog: escritura, fotografía, ficción, educación, comida, coches, películas, deportes… ¡Lo que sea! Estas etiquetas ayudarán a los usuarios interesados en tus temas a encontrarte en el Lector. Una de las etiquetas debe ser «zerotohero», para que los nuevos blogueros también puedan encontrarte.